El Brexit o ese fenómeno inglés que ha cimbreado los cimientos del continente europeo. La salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE) o el llamado brexit (a partir de British Exit, ‘salida británica’), votada en referéndum el pasado 26 de junio, es un objetivo político ansiado por algunos partidos políticos y grupos del país inglés, que buscan que la Gran Bretaña abandone la Unión Europea. En el contexto del resto de naciones de la UE, en general, y para determinados sectores económicos, como las exportaciones e importaciones, el comercio de mercancías, el tránsito de personas, la agroalimentación, puede suponer un antes y un después.

Históricamente, los ingleses siempre han tenido un sentimiento muy marcado de isla, de no pertenecer tanto al continente europeo, como el resto de países,  por su insularidad. Es un país con una singular personalidad, con poder para tomar grandes decisiones, potencia mundial a lo largo de la historia. No en vano, se separó de la Iglesia católica, cruzó el Océano Atlántico para expandirse territorialmente en América, sigue teniendo ese espíritu de Imperio Británico y una gran influencia en sus antiguas colonias, conducen por la izquierda y el inglés es el idioma universal.

Pertenece a la Comunidad Económica Europea desde 1973, pero no en la política monetaria, ya que continuaron conservando la libra como divisa. Económicamente, son fuertes –la city londinese es referente en el mundo bursátil- y políticamente, uno de las naciones históricamente determinantes en la evolución democrática occidental. Su Parlamento es el más antiguo del mundo –popularmente llamado “la madre de todos los parlamentos-.

El Reino Unido es el cuarto mayor cliente de alimentos y bebidas de Andalucía, con exportaciones por cerca de 870 millones de euros en 2015 (10% del total andaluz). Durante 2015, las exportaciones andaluzas de productos agroalimentarios y bebidas al Reino Unido alcanzaron los 796,7 millones de euros, un 21,2% más que en el ejercicio anterior, según datos facilitados por Extenda.

España es el segundo proveedor de alimentos y bebidas al mercado británico, por detrás de los Países Bajos. El comercio con el Reino Unido en materia agroalimentaria supuso en 2015 unos envíos de 3.700 millones de euros, el 16% del total de las exportaciones a Reino Unido. Nuestro país es el segundo en recibir los Fondos FEAGA de la UE, por detrás de Francia.

Los efectos del Brexit se notarán en agroalimentación, en la balanza comercial y las relaciones de comercio exterior, principalmente. Las empresas están pendientes de este panorama.