El cambio climático podría cambiar la productividad de las plantaciones de olivar, es una de las conclusiones de varias organizaciones agrarias, grupos ecologistas y otras asociaciones, como UPA Andalucía, ASAJA, etc., según la publicación en la página web de CBH AgroInnova, especialistas en explotaciones de olivar.  Principales consecuencias del cambio climático en Sevilla: subidas de precio, escasez de oferta de alimentos básicos (aceite de oliva, trigo, maíz, soja, arroz), pérdida de biodiversidad, desplazamiento de zonas de cultivo a otras áreas.

La variación global del clima en la Tierra es un hecho consumado, que lleva afectando a la población desde hace décadas. Partiendo de este punto, damos voz a dos expertas en este campo, cada una de su enfoque profesional. Mar Oliver, maestra, también trabaja en la ONGD Madre Coraje como técnica de Educación para el Desarrollo y es portavoz de Equo Sevilla. Pilar Navarro, almeriense, es profesora de Derecho Administrativo, doctora cum laude en Regulación Energética. En los últimos 5 años ha coordinado el Instituto de Investigación Loyola-Abengoa Research y recientemente ha sido nombrada secretaria general de Medio Ambiente en la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía.

1- Cambio climático es un concepto que para muchas personas les viene grande. ¿En qué fenómenos cotidianos podemos identificar el cambio climático? ¿En qué nos está afectando?

Mar Oliver- Efectivamente, el concepto cambio climático, asociado exclusivamente a la ecología -entendida esta como ciencia que se ocupa únicamente del estudio y cuidado del medio natural (fauna y vegetación)- le ha venido grande a la opinión pública en general. Las decisiones políticas, la escasa información emitida a través de los medios de comunicación y los intereses económicos que gobiernan ambos sectores (político y mediático) son los factores que han incidido más directamente en la falta de conciencia de gran parte de la población sobre esta problemática tan global como local. La ecología política intenta revertir esta situación explicando una y mil veces el alcance del calentamiento global.

Tal y como sugieres, existen fenómenos cotidianos, los que nos afectan en casa, que hablan por sí mismos: las temperaturas cada vez más extremas, en veranos cada vez más largos, es un efecto inmediato fácilmente perceptible y que conlleva una serie de consecuencias para la salud y el bienestar que no es preciso explicar; cambios en la alimentación, dado que los cultivos han de reinventarse o morir ante el aumento de temperatura y la consecuente sequía o inestabilización del campo; fenómenos atmosféricos con consecuencias extremas, tales como las inundaciones que nuestras poblaciones y campos no están preparadas para asumir.

Pilar Navarro- El aumento de las olas de calor, los incendios, las crecidas del mar o de los ríos, los huracanes, son solo varios ejemplos de cómo afecta el cambio climático a nuestra vida diaria.

2- ¿Cómo está afectando el cambio climático al campo sevillano?

Mar Oliver- Como ya he comentado, la agricultura es el sector más afectado por el cambio climático, pero lo es en dos sentidos: en primer lugar, por que es la responsable del 30% de las emisiones que lo provocan y, en segundo lugar, por que sufre de forma muy directa los efectos como las sequías, inundaciones, etc.

Lo que producen nuestros agricultores depende en gran medida del agua que reciben sus fincas. Y eso es especialmente importante en nuestra agricultura de secano (la que recibe el agua solamente de las lluvias), que en Andalucía supone el 75% de la superficie. Por lo tanto, a menor cantidad de agua, menor es la producción, y mayor será la necesidad de importar alimentos del exterior, con el efecto económico y nuevamente climático (al necesitarse más combustible para transportarlos) que ello supone.

Pilar Navarro- En principio podríamos esperar que un incremento de CO2 mejorase la productividad de la agricultura. Pero en realidad está ocurriendo todo lo contrario.

3- En concreto, a las plantaciones del olivar, a otras plantaciones.

Mar Oliver- El olivar es uno de los principales cultivos andaluces. Estimamos que su producción caerá en los próximos años entre un 10% y un 20%, lo cual supone producir unos 200.000 litros menos de aceite de oliva. Nuestro oro líquido. Además del desastre que ello supone para la actividad, tanto a nivel económico como social en el propio campo y su industria derivada, pensemos, por volver a tu primera pregunta, en cuánto puede llegar a costar un litro de aceite en pocos años.

Otro ejemplo es el trigo; si baja la producción por escasez de agua en la misma medida que el olivo, podemos hablar de obtener 100.000 kilogramos menos de pan para alimentarnos en fechas no lejanas. Nuestro pan, nuestra vida.

Pilar Navarro- Las altas temperaturas están produciendo ya reducciones de las plantaciones de arroz, maíz y soja. Y a medio plazo la industria del vino (tan importante en la cercana Jerez) se verá también afectada con el desplazamiento de los actuales viñedos a zonas más altas y menos cálidas.

Una concentración de Equo Sevilla. Fuente: Sevilla Actualidad.

4- ¿Afecta al campo sevillano o andaluz en otros aspectos, tales como extinción de especies, aumento de plagas, etc.?

Mar Oliver- Por supuesto. Otras consecuencias ineludibles del cambio climático en la agricultura son el aumento de las plagas por el aumento de las temperaturas, presencia de suelos menos productivos por mayor erosión, disminución de la biodiversidad por falta de adaptación a las nuevas situaciones,etc.

La pérdida de la biodiversidad es otra cuestión ignorada por ser exclusivamente “ecologista”. Permite que explique su importancia con un ejemplo eminentemente didáctico: Dando clase en una escuela de Isla Mayor (Sevilla), nos preguntábamos, a través de un proyecto de investigación en el aula, ¿qué pasaría si no hubiese cultivo de arroz durante unos años debido a una gran sequía? Entre todas las respuestas, niños y niñas descubrieron, por propia lógica (inducida a veces, espontánea otras) que, si no hubiese cultivo de arroz, no habría culebras ni cangrejos ni otros insectos en el campo; se morirían las aves de Doñana que se alimentan de ellos; morirían también otros animales y flora que necesitan de las aves para subsistir; ¡moriría Doñana! Finalmente, preguntándonos también por el impacto social de la ausencia de ese cultivo, descubrimos que no habría empleo en ninguno de los tres sectores, puesto que todos se ven afectados, que el paro acarrea pobreza, emigración, droga, delincuencia… Sin agua no hay arroz. Sin agua no hay vida.

Pilar Navarro- Evidentemente el cambio climático está provocando también el aumento de plagas (muy importante en la agricultura intensiva bajo plástico tan utilizada en Almería y Motril) y la extinción de especies fundamentales para el mantenimiento de los ecosistemas.

5- El cambio climático tiene consecuencias en otros aspectos que en un primer momento no los relacionaríamos, por ejemplo, inestabilidad económica, escasez de alimentos, desigualdad social. ¿Podrías ahondar más en esto?

Mar Oliver- Creo que el ejemplo de Isla Mayor da respuesta a esta pregunta, pero ese era un caso hipotético.

La desinformación nos niega la verdad: la pobreza y el hambre, las migraciones, los conflictos bélicos y la progresiva desertificación de la tierra de la que nos alimentamos son sólo algunos de los efectos de la explotación masiva del planeta Tierra y su calentamiento.

Sabemos que los millones de refugiados y muertos sirios son víctimas directas de la crisis alimentaria sufrida en la zona por causa del cambio climático. Esto hay que tenerlo claro: “Lo ecológico y lo social son caras de una misma moneda”, palabras de Florent Marcellessi, nuestro eurodiputado.

Pilar Navarro- Además de esto que usted apunta, en mi opinión lo más preocupante son sus efectos directos en la salud de la población. Actualmente la Organización Mundial de la Salud estima en 150.000 el número de fallecimientos anuales por causas relacionados con cambios en el clima.

6- ¿Qué regulación energética tiene que ver con el cambio climático? ¿Los cambios o reducción del fomento de las energías renovables en España es perjudicial? ¿reduce la sostenibilidad o promueve el aumento del cambio climático?

Mar Oliver- El conocido como impuesto al sol, integrado en la última normativa energética, la última de las tareas del ex-ministro Soria, no es más que otra de las medidas que nos impiden ser soberanos en la producción y consumo de energías renovables.

Los combustibles fósiles (los principales responsables del efecto invernadero que genera el cambio climático)  se acaban. Los monopolios lo saben bien, y necesitan blindar la energía renovable para continuar teniendo el control. Este hecho constata lo que comenté al inicio de esta entrevista: las medidas políticas, hoy por hoy, son sólo el brazo facilitador y ejecutor de los intereses neoliberales.

¿Cómo es posible que Alemania, un país sin sol, sea la primera potencia europea en producción y distribución de energía solar? ¿Por qué en España, y concretamente en Andalucía (donde muchos alemanes vienen a tomar el sol durante todo el año) se nos prohíbe explotar un recurso que es limpio y sostenible?

Mientras el oligopolio controle las renovables ahora secuestradas, la energía, un bien de primera necesidad, tendrá el precio que sus propietarios dicten. La pobreza energética es uno de los últimos grandes males que padecemos; es un mal innecesario, porque tenemos a nuestro alcance un bien gratuito que nos han secuestrado.

Y claro, por descontado, continuar utilizando combustibles fósiles hasta que se agoten significa continuar emitiendo a la atmósfera CO2 de un modo incontrolado y, por lo tanto, seguir aumentando la temperatura del planeta, es decir, continuaremos desertificando, generando pobreza, desigualdad y una brecha cada vez más acusada entre ricos y pobres.

Pilar Navarro- En el último lustro el sector energético español ha sufrido un aluvión de cambios normativos que, lamentablemente, no ha sido producto de un pacto energético –una y otra vez demandado por los especialistas y que los partidos dicen querer alcanzar- sino que ha venido motivado por el deseo de paliar el “déficit de tarifa”. Esto ha provocado inseguridad jurídica y un frenazo en las inversiones y la producción de energías renovables que influyen de forma directa en el aumento del cambio climático.

7- ¿Vamos hacia atrás en estas cuestiones? ¿Qué opinión tienes sobre lo que afirmó Stephen Hawking, que debemos abandonar la Tierra en 10 años?

Mar Oliver- Según se lee en esa noticia, “La iniciativa, cuya finalidad última es buscar vida fuera de la Tierra, está impulsada por un grupo de empresarios multimillonarios, entre ellos el filántropo ruso Yuri Milner y el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg“.

En primer lugar, permíteme una pregunta como respuesta: ¿Es realmente la finalidad buscar vida fuera de la Tierra, o simplemente el instrumento para un nuevo negocio al que la gente de a pie no estamos invitados?

El pesimismo social es el arma más violenta del neoliberalismo, porque genera inmovilismo, pasividad y, por lo tanto, más ignorancia para continuar campando a sus anchas. Si hace unos años el cambio climático era negado y rebatido por los poderes económicos, ahora se sirven de él para continuar haciendo negocio.

Por otra parte, y pese a otras teorías parecidas, como la del colapso de Carlos Taibo y otros, la ecología política invita al optimismo, a la actividad, a la movilización social. Es posible frenar el cambio climático, ralentizarlo al menos, si cumplimos los acuerdos de las COPs (Conferencias sobre Cambio Climático), si conseguimos con nuestra lucha que dichos acuerdos sean vinculantes. Ni siquiera la retirada de EEUU (el país más contaminante de la Tierra) del acuerdo de París hunde el empeño de EQUO en continuar explicando y luchando.

Pilar Navarro- Es difícil estar en contra de lo que diga uno de los cerebros más privilegiados del mundo. Tan sólo me atrevería a añadir algo a su reflexión, y es la gran incertidumbre que rodea a todo lo relacionado con el cambio climático. El propio Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC, en sus siglas en inglés) ha elaborado, incluso, estudios específicos sobre el tratamiento de la incertidumbre. Por tanto, es una variable que no podemos olvidar nunca cuando estemos hablando de cambio climático.

¿Quiénes podrían  viajar a otro planeta hipotéticamente habitable? ¿La misma gente que ahora no puede pagar la luz? Decididamente, esa no es una solución justa, además de, a todas luces, poco probable.

8- Menciona otros aspectos destacables que no se hayan tratado.

Mar Oliver- Me gustaría, para finalizar, agradecer la oportunidad que este reportaje brinda para acercar a la ciudadanía la vinculación que sus vidas tienen con el cambio climático; vínculos tanto como consumidores y cómplices como víctimas.

Los medios de comunicación, su papel como agentes independientes, su valentía y compromiso con la justicia y otro mundo posible, son de vital importancia en este empeño de salvar la Tierra y a nosotros mismos con ella. No es una utopía ni un sueño; es un reto alcanzable, que sólo necesita determinación y unidad de las fuerzas contrarias al casino financiero mundial.

La educación también tiene un papel fundamental que jugar; este sistema educa para competir, para perpetuarse. En EQUO también tenemos propuestas concretas para hacer  del hecho educativo un revulsivo social frente al cambio climático. Nuestro proyecto Sevilla: ciudad educadora, presentado a su alcalde, Juan Espadas, es una muestra de nuestro carácter propositivo y activo en las políticas, tanto locales como autonómicas, estatales o europeas.

Nuestro compromiso participativo en el campo sevillano crece a medida que nuestra voz es escuchada. Un ejemplo de ello es el trabajo cooperativo, iniciado recientemente, para vislumbrar y poner en marcha medidas sostenibles para la agricultura en Gerena. Son pequeños pasos, pero son grandes decisiones políticas las que cambiarán el rumbo de los acontecimientos; han de ser decisiones participadas por la ciudadanía y con la suma de fuerzas correlativas.

EQUO tiene claro el camino, porque no hay otro. No podemos seguir creciendo de forma indefinida, es imposible hacerlo en un planeta finito. Tenemos todas las propuestas contrarias a este desastre que nos imponen, pero antes tenemos que conseguir que nos presten atención; es nuestra responsabilidad explicar que la ecología salvará nuestras vidas, pero también es responsabilidad de los medios ofrecer el altavoz que el vuestro ahora nos brinda. Animamos a la lucha armada… de optimismo, acción, determinación y mucho amor por la vida.

Pilar Navarro- Los efectos negativos del cambio climático en la costa y los fondos marinos creo que son también dignos de destacar, especialmente en una comunidad autónoma con tantos kilómetros de costa como es Andalucía.

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