Twitter es un medio social muy útil y necesario para los periodistas, ya no cabe duda. Es una red social que aporta fuentes de información, ofrece la posibilidad de búsquedas a través de filtros, localiza usuarios interesantes, se salta a multitud de intermediarios innecesarios, comparte información y opinión con periodistas de medios y un sinfín de ventajas más.
Para un periodista con un nivel intermedio de uso en Twitter, ya con un recorrido básico en cómo utilizar las pestañas de cronología, menciones (y ahora actividad), RT y listas: cómo hacerlas y buscar hechas; y los mensajes directos (DM), vienen bien algunas herramientas muy sencillas de utilizar. 
Son consejos -basados en la experiencia y la enseñanza por parte de periodistas adiestrados- para profesionales de la comunicación que están aprendiendo, pero no tienen un grado avanzado, y hacen labores de gestión de comunidades (community manager), perfiles, etc.
En especial, para el periodista o comunicador que ya se dedica al desarrollo de perfiles corporativos, institucionales o de proyectos, hay que intentar siempre llevar a cabo la actividad de los socialmedia teniendo los cimientos de la difusión y la comunicación asentados. Esto es, tenemos la materia prima: algo que comunicar (noticia) y porqué lo hacemos (objetivos); tenemos el “fondo de armario”: lo difundimos a través de los canales creados con anterioridad a los medios sociales y consolidados -los medios convencionales o tradicionales-: prensa, comunicación, marketing y web; y ahora queremos ponerle el broche final o los complementos. Llegamos a las redes sociales y lo que hacemos es compartir la información. Es una acción bidireccional, que entraña la interacción con nuestro público objetivo y dar respuestas.
Ya teniendo esto claro, algunas aplicaciones para recomendar y practicar:
conocer la influencia: klout te da puntuación de análisis, temas, influencia en ambos sentidos, listas, estilo y logros, facilita gráficos. Para perfiles de empresa o de proyectos, es útil para optimizar esfuerzos de seguimiento y avanzar hacia los objetivos sin dar palos de ciego. Se puede aplicar a la marca personal para ver en dónde están “cayendo” tus temas o mensajes -si llegan al destino que tú quieres o vas matando moscas a cañonazos-.
escribir mensajes largos: Twitlonger para escribir tuits de más de 140 caracteres. Es muy práctico para cuando se iniciado un tema -tal y como si fuera un artículo en prensa- y se va plasmando en varios tuits -o ladillos, párrafos, ideas fuerza- y hay que explicar ampliamente, incidir en detalles y no cabe toda la información. Podemos decir que la cabecera ya está hecha y ahora se dan pinceladas de información. También puede servir para mencionar a usuarios influyentes para que lo repliquen y no caben todos en una vez, etc.
programar tuits: Futuretweets debe hacerse un uso coherente, para casos concretos y meramente informativos y empleado con un toque de naturalidad. Se aplicaría a cuentas corporativas para informar de listados de descargas, listas de vídeos, ponencias, de documentación lanzando mensajes planificados por cada uno de estos contenidos. Solo lo plantearía en estos casos únicamente. Otra muy útil es Hootsuite: permite gestionar distintas redes sociales; en Twitter pone automáticamente los perfiles al escribirlos; puedes elaborar informes y analíticas, monitoriza, pone acortador de URL y planifica en el tiempo de forma muy gráfica.
Aparte de todo esto, en cuanto a explotar más las utilidades de Twitter, las listas son muy importantes. Es básico hacer listados por los temas que interesan y clasificar a los que sigues. Es como un listín de los contactos. Y las búsquedas también aportan información filtrando. 
Para aprender hay que practicar.